Blog

Tag » Transformación

Dios utiliza a los miedosos

Publicado por - Aug. 04, 2011 | categorías Dios, Miedo, Perdón

A mí me gusta la historia de Gedeón en la Biblia. Gedeón era un israelita que vivía en tiempos en que una potencia extranjera invadía constantemente a su país. Estos invasores esperarían hasta que la cosecha estuviera lista, luego entrarían y llevarían todo el fruto de meses de trabajo. Eran tiempos terribles.

Dios utilizó a Gedeón para salvar a Su pueblo, usando un pequeño grupo de hombres armados con jarras y antorchas. Es una historia fascinante que puede leerse en los capítulos 6 y 7 del libro de Jueces, en la Biblia.

Hay un aspecto de esta historia que suele perderse. Gedeón era hombre miedoso. Vez tras vez, vemos que obra motivada por el miedo. La primera vez que lo vemos, está escondiéndose en un hoyo. Dios le dice que tira abajo un ídolo que se había erigido en su pueblo. Gedeón lo hace … de noche, porque tiene miedo.

Al día siguiente, la gente del pueblo viene a la casa de Gedeón, y Gedeón se esconde, mientras su papá convence a la multitud que no le hagan daño.

Más adelante en la historia, cuando Gedeón ha recibido unos cuantos mensajes de Dios, ha visto señales, ha levantado un ejército, Dios le dice que vaya al campamento del enemigo “si tienes miedo.” Gedeón va, porque todavía tiene miedo.

No estoy atacando a Gedeón. Estoy señalando todo esto para mostrar que Dios puede usar a cualquier de nosotros, aun a los miedosos. Dios transformó a Gedeón en el líder que su pueblo necesitaba.

Lo que me llama la atención son las primeras palabras que Dios tenía para Gedeón. Podemos leerlo en Jueces 6: “El ángel del Señor se le apareció y le dijo: —¡El Señor está contigo, hombre fuerte y valiente!” (Jueces 6:12)

¿Hombre valiente? ¿De veras? Este hombre estaba parado dentro de un hoyo. Escondiéndose. Un hombre que obraría de noche, por miedo. Un hombre que necesitaba a su padre para protegerlo. Un hombre que necesitaba milagros y señales a cada paso.

Me gusta. Me demuestra que Dios nos ve no cómo somos, sino cómo podremos ser. Me mira a mí, con todos mis miedos, y me dice: “Estoy contigo, hombre fuerte y valiente.” Me mira a mí, con todas mis fallas y flaquezas, y me dice: “Bien hecho, siervo fiel.” Me limpia de todo pecado, olvidándose de que me haya equivocado.

La historia de Gedeón es buena para gente como yo, gente que no es perfecta pero está dispuesta a permitir que Dios la haga perfecta. Tal vez sea buena para ti también.


El Poder Para Cambiar

Publicado por - Feb. 22, 2008 | categorías Dios, Fe, Oración, Transformación

villa miseriaNorma venía a la iglesia algunos domingos, acompañada por sus seis hijos. Otros domingos alguien iba para visitarla a ella. Norma vivía en una”villa miseria” en la Argentina, donde viven los más humildes de los humildes. Esta villa se ubicaba al lado de un canal de irrigación en las afueras de la ciudad. Lo más que se alejaba del asfalto, lo más humilde que eran las casas. La casa de Norma era la última, básicamente unas chapas y algunos cartones arreglados para formar una casita.

Su marido, Fernando, era un hombre fuerte que bebía casi todo lo que ganaba. Al emborracharse, volvía a casa y golpeaba a Norma y los niños. Después de un tiempo, los hombres de nuestra iglesia decidieron intervenir. Nos reunimos para hablar de cómo sacar a Norma de esa situación. Pero durante la reunión, alguien sugirió que estábamos mirando la situación de una perspectiva equivocada. Hablábamos de Fernando como si fuera el enemigo, cuando la verdad es que él era víctima de nuestro enemigo—Satanás. Pasamos tiempo ese sábado por la noche orando por Fernando, orando que Dios le tocaría el corazón.

El día siguiente, domingo, cuando uno de los cristianos fue a visitar a Norma, Fernando salió a su encuentro. Se le caían las lágrimas. Rogaba que este hermano le ayudara a cambiar su vida. Dentro de poco, Fernando nació de nuevo en las aguas del bautismo, entregando su vida a Cristo. El cambio no era inmediato, pero Fernando comenzó a tratar de vivir de la forma indicada.

Me da vergüenza confesar que estábamos sorprendidos. No sé por qué lo estábamos. ¿No era exactamente lo que habíamos pedido en oración? Temo que a veces hablamos más allá de nuestra creencia, que oramos más allá de lo que pensamos que Dios hará. Pero la verdad es, Dios sigue tocando vidas. Sigue ayudando a las personas a realizar un cambio en sus vidas si ellas se lo permiten.

No todas las historias son tan dramáticas, pero el poder es el mismo. Dios quiere comenzar una obra en tu vida y continuarla hasta el final. Dios sigue cambiando vidas. Dios sigue tocando corazones. El quiere obrar en tu vida y las vidas de las personas que te rodean, las vidas de tus seres queridos.



Copyright © 2010 - Hope For Life: Todos los derechos reservados

Mapa del Sitio | Contáctanos