A esta altura ya sabes que lo que decimos en Nuestra Esperanza lo decimos de verdad: que en esta vida hay esperanza de gozo, paz, significado, y propósito. Creemos que la esperanza se encuentra en Dios quien nos creó, que nos ama, y que quiere que vivamos con El para siempre. Creemos que Jesús es el camino a Dios; que Dios envió a Su Hijo a este mundo para mostrarnos el camino hacia El. Jesús es el puente desde mi vida imperfecta con sus pecados y frustraciones hacia una vida con Dios. Jesús abrió un camino para mí muriendo por mis pecados, y Dios lo resucitó de los muertos. ¿Y ahora qué?
Jesús dijo, “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.” Ahí está... La solución para que la esperanza sea algo real. Comienza sacándose a uno mismo del medio. Creo que todos hemos demostrado que no tenemos las respuestas. Pero mientras que yo siga enfocado en mí mismo, no hay lugar para Jesús. Necesito estar dispuesto a dejar que mi viejo yo muera, para que en su lugar haya un nuevo yo. Por eso es que Jesús dijo que tomáramos nuestra cruz. La cruz es donde Jesús murió por mí. Yo participo en la muerte, sepultura, y resurrección de Jesús siendo bautizado. Este acto de fe en Jesús es literalmente una inmersión en agua.
Una vez que he expresado mi fe en Jesús siendo bautizado, paso cada día viviendo como persona perdonada. Como un “nuevo bebé” en Cristo, me esfuerzo por deshacerme del viejo hombre y aprender a seguir a Jesús cada día. Trato de vivir como él vivió y trato a la gente como él lo hizo, y hablo como él habló. Este compromiso me da la libertad para cumplir con el propósito que Dios tiene para mi vida: hacer el bien para que otros vean a Dios a través de mi vida.
Como nuevo miembro de la familia de Dios, puedo disfrutar de la vida con otros en mi nueva familia. Nos reunimos para recordar la muerte de Jesús. Estudiamos juntos, oramos juntos, y pasamos tiempo ayudándonos mutuamente a vivir como nuevas criaturas en Cristo. Estoy conectado con gente como yo: gente por la cual murió Jesús, gente que experimentó el mismo nuevo nacimiento en el bautismo, y gente comprometida a ser más como Jesús cada día.
Si quieres saber más en cuanto a cómo hacer real esta esperanza en tu vida, fíjate en los Recursos Adicionales en esta página. También quiero que sepas que tengo miembros de esta familia por todo el mundo. Sería un honor para mí presentártelos. Sería un honor para ellos conocerte, hablar contigo, orar contigo, estudiar contigo, bautizarte, o hacer lo que sea para ayudarte a continuar en este camino hacia una vida de esperanza. Comunícate con nosotros.
Ponte en contacto hoy y te guiaremos.
Contactarse
con Nuestra Esperanza
En un mundo lleno de dolor, desaliento, incertidumbre, y temor, creemos que existe la esperanza. Creemos que es posible vivir una vida de esperanza, gozo, paz, y propósito... [Leer más...]
Creemos que la esperanza verdadera y duradera se encuentra solamente en Dios. Dios te ha creado, te ama, y desea lo mejor para ti. El quiere que tú seas parte de su familia, ahora y para siempre... [Leer más...]
Dios te ama tanto que hizo algo extraordinario: Envió a su hijo al mundo para mostrarte el camino hacia Dios. Jesús hace posible que nosotros — siendo imperfectos y no lo suficientemente buenos — estemos con un Dios perfecto... [Leer más...]
Te invitamos a hacer de esta esperanza una realidad renunciando a tu vida... para encontrar vida en Jesús. Y te invitamos a compartir tu vida con aquellos que han tomado esta misma decisión... [Leer más...]