Blog

Categorías » Paz

La paz

Publicado por - Jul. 16, 2010 | categorías Paz

paisaje tranquilizadorLa paz. En un sentido general, es la ausencia de conflicto. A nivel personal, puede significar muchas cosas…

La paz puede ser poder pagar todas las cuentas.

La paz puede ser terminar aquel proyecto en el trabajo.

La paz puede ser llegar a casa al final del día.

La paz puede ser pasar una noche sin pelearse con su cónyuge.

La paz puede ser no escuchar disparos en la oscuridad.

Cuando los judíos se saludan, dicen “shalom.” Paz. En árabe, el saludo es “salam,” con el mismo significado. En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo solía usar la frase “gracia y paz” en el comienzo de sus cartas. La paz es algo que deseamos tener y debemos desear lo mismo para los demás.

¿Y la paz con Dios? Para algunos, es un concepto muy abstracto. Tal vez nunca buscamos tener una relación con Dios. O lo intentamos, pero nos sentíamos indignos.

Algunos de nosotros nos sentíamos bien con Dios, pero ahora tenemos dudas. No tenemos el mismo sentimiento. Tal vez sea por algún pecado que se interpuso, algún pecado grande que nos dejó con una culpa duradera. O tal vez nos decepcionamos con Dios, creyendo que Dios nos falló en varias ocasiones. O puede ser que nos hayamos enfriado, sin olvidarnos de Dios, pero alejándonos de Su presencia.

Todo eso nos roba la paz. Para vencer tales sentimientos, tenemos que dejar de fijarnos en nosotros mismos. Tenemos que reconocer que no podemos merecer la salvación, no podemos ser “lo suficiente buenos” para Dios. Tenemos que fijarnos en Jesucristo y lo que El hizo para hacernos “buenos.”

Pablo escribió a los cristianos romanos: “Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1) La paz con Dios se logra por confiar en Cristo, confiar en Su amor y Su compasión para con nosotros. Cuando nuestra fe nos llevó a entregarnos a El en el bautismo, entramos en una relación con El que nos dará la paz que solamente Dios puede dar. No se trata de nosotros… se trata de Cristo y lo que El hizo por nosotros.

Si no siente tener paz con Dios, puede ser que esté fijándose en Ud. mismo. Tal vez esté intentando ganar la salvación por hacer buenas obras. Es hora de confiar en Cristo y Su poder de salvar. Solamente El puede ponerte en paz con Dios.

Gracia y paz,
Timothy


La Paz

Publicado por - Dec. 15, 2009 | categorías Navidad, Paz


En nuestra sociedad actual, la Navidad trae una mezcla de emociones.

Para algunos, se trata de dar y recibir, un momento para gastar dinero en comprar cosas que nadie necesita. Para otros, es un momento de reflexión religiosa.

Para algunos, la Navidad es una época especial para la familia, de compartir horas preciosas con personas queridas. Para otros, es una época de soledad y dolor.

Para algunos, la Navidad es un momento con mucha significancia en que recuerdan el nacimiento de Jesús y piensan en la importancia de su venida a la Tierra. Para otros, es un día más, compartiendo la estación con Jánuka y Año Nuevo.

Para algunos, la Navida es un momento imprescindible para vender mercancía y sacar algo de ganancia en un año difícil. Para otros, es un momento para protestar en contra de las ideas equivocadas en cuanto a este festejo.

Con semejantes sentimientos peleándose los unos con los otros para tener preeminencia en nuestra mente, nos encontramos un poco agobiados con todo lo que pasa. Si te sientes así, quiero ofrecer unas palabras de sabiduría antiquísimas:

“No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza. Sigan practicando lo que les enseñé y las instrucciones que les di, lo que me oyeron decir y lo que me vieron hacer: háganlo así y el Dios de paz estará con ustedes.” (Filipenses 4:6-9).

En este torbellino de emociones que son las fiestas, que Dios te rodee de paz. Echa tus preocupaciones sobre él, y fija tu vista en las cosas que pueden traerte paz.

Que haya paz en la tierra en estos días, y que haya paz en tu vida.

Gracia y paz,
Timothy Archer


¿Me equivoqué en algo?

Publicado por - Jun. 02, 2009 | categorías Paz

trámitesA mí, no me gusta pagar impuestos. Sobre todo aquí en Estados Unidos. Nuestro código impositivo se ha vuelto muy complicado. En 1913, el código consistía de 400 páginas. En 2008, el código había llegado a 67 mil páginas; las instrucciones para el formulario básico ocupaban 155 páginas. Existe una industria entera de preparación de impuestos. Por eso, al hacer las declaraciones de impuestos cada año, la mayoría sentimos alguna ansiedad: ¿me equivoqué en algo?

Algunas personas se sienten así en cuanto a Dios. ¿Me equivoqué en algo? ¿Hice reparaciones por todas las cosas malas que hice? ¿Hice suficientes cosas buenas? ¿Pensé lo correcto, fui a los lugares indicados, dije todas las palabras necesarias? Aunque la Biblia no es tan larga como el código impositivo, las consecuencias de equivocarnos puede llenar nuestros corazones con miedo.

Si te sientes nervioso al pensar en estar frente de Dios en el Día de Juicio, quizás te sorprenden estas palabras del apóstol Pablo: “Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1)
¿Paz? ¿Paz con Dios? ¿Cómo podemos tener paz con Dios cuando tenemos que preocuparnos constantemente en cuanto a hacer todo exactamente bien? La respuesta sencilla es: no podemos hacerlo. Si estar bien con Dios depende de nosotros y lo que hemos hecho, nunca tendremos paz. Pero mira la primera parte de lo que dice Pablo: “Puesto que Dios ya nos ha hecho justos gracias a la fe” Podemos tener paz con Dios porque nuestro futuro no depende de hacer todo perfectamente bien. Al escribir a la iglesia de Efeso, Pablo escribió: “Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios. No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede gloriarse de nada;” (Efesios 2:8-9). No se trata de lo que hemos hecho nosotros; es cuestión de ser salvos por la fe en el don que Dios nos ofrece.

Dios quiere que respondamos con fe, comprometiéndonos a cambiar nuestras vidas, lavando nuestros pecados en el bautismo. Pero nada de eso se hace como obra, nada de eso es para ganar la salvación. La salvación es un don gratuito que Dios nos da, y podemos estar seguros que Dios quiere darnos ese don. Podemos preocuparnos en el momento de hacer los impuestos, pero cuando de estar bien con Dios se trata, debemos sentir paz.


¿Cuál es su miedo?

Publicado por - Oct. 28, 2008 | categorías Miedo, Paz

preocupada¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita el sueño? Hay muchas cosas para elegir. En Estados Unidos, hay gente angustiada por las elecciones que vienen. Están convencidos que todo se va a derrumbar si su candidato no sale victorioso. Para otros, el horror del día es la economía. Los bancos cierran, la bolsa cae, los gobiernos intervienen utilizando el dinero del pueblo… las noticias son peores cada día. Para otras personas, la destrucción causada por los desastres naturales todavía les afecta. Hemos tenido tormentas tropicales, huracanes, ciclones, terremotos, inundaciones, incendios y otros catástrofes. Para muchas personas, mañana no es el problema; no saben sobrevivir el día de hoy.

Muchos de nosotros tenemos nuestros terrores personales. Problemas de salud. La muerte de un ser querido. Problemas en nuestras relaciones. Adicciones. Problemas legales. Los problemas no tienen que salir en el diario para impactar nuestras vidas. Algunos son nuestra culpa, otros no. Pero todos nos afectan.

¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita la paz? ¿De dónde vienen las nubes en su horizonte? Lo que sea, ¿no sería bueno deshacerse de él? No puedo resolver todos sus problemas, pero puedo decirle cómo recuperar la paz y quizás dormir mejor de noche. El apóstol Pablo escribió: “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7)

“Claro,” usted me dice, “Fácil para Pablo. No enfrentaba lo que yo estoy enfrentando.” Es cierto, pero Pablo no vivía una vida fácil cuando escribió esas palabras. Estaba en cadenas en una celda romana. No servía una sentencia; esperaba la pena de muerte.

Atienda sus palabras. El sabe enfrentar le muerte. Como dijo Pablo, Dios le puede dar una paz más grande de lo que podemos entender. Nos puede enseñar a recoger nuestros problemas, envolverlos y entregárselos a El.

Paz más grande de lo que el hombre puede entender… y está disponible para todo el mundo.

¡Son buenas noticias!

Gracia y paz,

Timothy



Copyright © 2010 - Hope For Life: Todos los derechos reservados

Mapa del Sitio | Contáctanos