Blog

Categorías » NuestraEsperanza.com

Gritos en la oscuridad

Publicado por - Feb. 10, 2009 | categorías Dios, esperanza, NuestraEsperanza.com

tormentaApenas se escuchaban las voces, voces que provenían de no sabía dónde. Hacía calor en el campamento de jóvenes, y dormíamos con las ventanas abiertas. Otro muchacho y yo escuchamos los gritos al mismo tiempo; nos saltamos de la cama y nos vestimos rápidamente. Salíamos corriendo hacia el río cuando uno de los encargados nos paró.

—¿Adónde van?
—Al río. Alguien está pidiendo auxilio.
—Sí, ya sé. El río está crecido y están atrapados. Por el momento, no podemos hacer nada.

Esos gritos me persiguen hasta el día de hoy. Gracias a Dios, puedo contarles que se rescataron todas las personas que estaban clamando ayuda en ese momento; lamentablemente, ocho personas ya habían sido llevadas por el agua. Como nos dijo el encargado, no podíamos hacer nada.

Escucho gritos similares casi todos los días, pidiendo ayuda, pidiendo auxilio. El hombre que se trasladó a otro país con su señora, encontrándose solo cuando ella falleció de repente. La mujer que quiere dejar la relación ilícita que tiene con su patrón. La madre cuyos hijos le han rechazado, abandonando la casa. El joven que dice, “He sido tan malo, ¿cómo podré recibir el perdón?” Piden ser rescatados. Sus voces resuenan en la noche.

En cierto sentido, no puedo hacer nada para ellos tampoco. Yo no. Pero conozco a un Dios que si viene a rescatar a la gente, que ofrece esperanza a los desesperanzados. El sí puede hacer algo. Por causa de él, puedo escribir a estas personas y decir, “Existe una salida.”

Si no exploró el sitio de NuestraEsperanza.com, quiero invitarle a hacerlo. Investigue un poco, leyendo los artículos. La próxima vez que escucha un grito de auxilio espiritual, dígale que visite nuestro sitio. No para buscarnos a nosotros, sino para buscar al Dios que nos ama tanto que envió a su Hijo para que otros tuvieran esperanza. Dígales que dejen de poner su fe en los hombres y que se dejen rescatar.

Sí hay algo que puedo hacer para los que gritan en la noche. Puedo contarles del Dios que vendrá a rescatarlos.


Pasos hacia la esperanza

Publicado por - Nov. 18, 2008 | categorías esperanza, NuestraEsperanza.com

Cuando comenzamos a preparar el sitio NuestraEspeanza.com, nos sentamos para hablar de lo que creemos en cuanto a la esperanza. Decidimos que nuestras ideas se podrían comunicar por medio de cuatro etapas de esperanza, cuatro pasos hacia una vida con propósito.

Yo creo que el primer paso es aceptar que la esperanza existe. Hay esperanza. Antes de decidir en qué vamos a creer, tenemos que entender que hay algo en qué creer. Algunas personas miran el mundo actual y se desesperan, optando por enfocar la casualidad y la suerte, el caos y el desorden. Yo he visto lo suficiente como para saber que están equivocadas. Hay esperanza. Existe. Se puede encontrar. Se puede alcanzar.

Yo creo que esa esperanza se encuentra en Dios. Muchos de los que se han dado por vencido lo han hecho porque han estado buscando en los lugares equivocados. Ponen su esperanza en otras personas, y luego son decepcionados. Ponen su confianza en las riquezas y las posesiones, y luego son desorientados por los problemas económicos. Otros buscan esperanza en la ciencia, pero lo que ofrece la ciencia es de corto plazo, sin ir más allá de este mundo. Solamente Dios ofrece esperanza para esta vida por ofrecer esperanza de una vida después de ésta.

Yo creo que Dios ofrece esperanza por medio de su hijo Jesús. No hay múltiples caminos a Dios; solamente existe Jesurcristo quien se proclamó “el camino, la verdad y la vida.” (Juan 14:6). Jesús nos ofrece la manera de vencer las cosas en nuestras vidas que nos separan de Dios. No solamente pide que vivamos bien; hace posible que hagamos exactamente eso. Nos trae la esperanza de la misericordia y el perdón, en vez del juicio.

Yo creo que todos podemos compartir esa vida de esperanza. Podemos acercarnos a Dios con una fe obediente, poner nuestra esperanza en él y formar parte de una comunidad de personas que han escogido su forma de vida.

Gracia y paz,
Timothy Archer


Hacen Falta Malas Noticias

Publicado por - Feb. 04, 2008 | categorías Buenas Nuevas, NuestraEsperanza.com

cara tristeA veces necesitamos malas noticias para apreciar las buenas. Cuando uno es rico y feliz, no siente la necesidad de nada. Cuando estamos sanos y contentos, ¿quién quiere un cambio? Si no estamos enfermos ¿a quién le interesa el remedio? Nadie tiene interés en la solución hasta que acepten que hay un problema.

Es por eso que Cristo dijo que sería difícil para los ricos entrar en Su reino. No porque El discriminaría en contra de ellos, sino porque ellos no tendrían interés. Son los que saben que necesitan algo que buscan lo que ofrece Jesucristo. Como dijo Jesús: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.” (Mateo 11:28). El descanso es para los que están cansados; los que están en paz no necesitan este descanso.

Necesitamos algo de malas noticias para apreciar las buenas noticias, las buenas nuevas de Dios, el anuncio de que podemos ser limpiados de nuestros pecados, aceptados en la familia de Dios y vivir con El para siempre. Mientras que nos conformemos con ele stado de las cosas, no tendremos interés en la posibilidad de algo mejor. Pero todos tenemos un momento en la vida en que necesitamos buenas noticias. Necesitamos esperanza. Llega la enfermedad, nos rodea la soledad, el dinero no alcanza o quizás nos hartemos de no poder vivir como sabemos que deberíamos vivir. Ese es momento en que estamos listos para un mensaje de esperanza, para las buenas noticias que tiene Dios.

Este sitio es para los que necesitan esperanza, los que están hartos de cómo están las cosas. Lea un poco, desde el principio, y díganos qué le parece. Si conoce a alguien que necesita algo de buenas noticias, ¿por qué no lo envíe al sitio? No tenemos todas las respuestas. Pero conocemos a Aquel que sí las tiene.



Copyright © 2010 - Hope For Life: Todos los derechos reservados

Mapa del Sitio | Contáctanos