“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” (Filipenses 1:21)
Me encanta ese versículo. Pablo, prisionero en una cárcel romana, esperando saber si lo van a ejecutar o no, escribe a sus hermanos en Filipos para animarlos. Les dice que no sabe cuál será el veredicto, pero quiere que sepan que a él no le importa. Para él, vivir es Cristo y morir es ganancia.
Podemos considerarlo como una expresión matemática.
Si x = vivir,
entonces morir = ganancia
¿Para cuáles valores de x resulta verdadera la expresión? ¿Dinero? ¿Pode? ¿Placer? ¿Familia? ¿Nuestro oficio? Ninguno de esos valores funcionan. ¿Cómo puede ser ganancia la muerte? Cuando nos concentremos en Cristo. Si lo sustituimos con cualquier otra cosa de este mundo, la ecuación no sale.
Si construimos nuestras vidas sobre la roca que es Cristo, no tenemos que temerle a la muerte. ¡Resulta ser ganancia para nosotros!
Entradas (RSS)