Necesitarán su tenedor
Publicado por Timothy Archer - Dic. 01, 2009 | categorías esperanza
Se cuenta la historia de una señora de edad avanzada que recibió malas noticias de su médico. Le quedaban pocos meses de vida.
La señora llamó a su familia y comenzó a hablar de su funeral y su entierro. Hablaron del cementerio, del cajón, etc. Llegando al final de la conversación, la ancianita comentó: “Hay una cosa más, una cosa muy importante. Quiero que me entierran con un tenedor en la mano.”
A sus hijos le inquietaba este pedido. Uno de ellos tuvo que preguntarle: “Mamá ¿de qué estás hablando?”
“Yo me acuerdo cuando era niña y comía con mi familia,” explicó la señora, “cada uno de los chicos ayudábamos con sacar los platos de la mesa después de comer. De vez en cuando, mi mamá nos decía, ‘Necesitarán su tenedor.’ Sabíamos qué quería decir eso. Quería decir que había algún postre, algo rico para comer. Cuando ella nos decía, ‘Necesitarán su tenedor,’ quería decir que todavía faltaba lo mejor. Por eso quiero tener un tenedor en la mano cuando me entierran: todavía falta lo mejor.”
Es una historia hermosa, una muestra de qué es la esperanza. Tenemos esperanza por qué vivimos en la espera de algo mejor.
El apóstol Pablo escribió a un grupo de cristianos nuevos en la ciudad de Tesalónica. Hablaba de la fama que habían creado estos cristianos. Les dijo: “Al contrario, ellos mismos hablan de nuestra llegada a ustedes y de cómo ustedes abandonaron los ídolos y se volvieron al Dios vivo y verdadero para servirle y esperar que vuelva del cielo Jesús, el Hijo de Dios, al cual Dios resucitó.” (1 Tesalonicenses 1:9-10) ¡Qué hermosa descripción de la vida cristana! Dejamos una vida sin sentido, dando la espalda a ella, servimos a Dios y vivimos esperando la venida de Jesucristo.
Tenemos esperanza porque estamos esperando a Jesús, esperando su venida. El nos traerá algo maravilloso: una vida sin tristeza ni dolor.
Todavía falta lo mejor. Por eso tenemos esperanza. Estamos esperando a Nuestro Señor y su venida. Estamos esperando lo mejor.
¡Necesitarán su tenedor!



18 Abril, 2010 a las 3:20 am
Me gusta este comentario o mensaje, que de cierto lo voy a repetir en la iglesia para que sea de provecho para muchos