¡Feliz vida nueva!
Publicado por Timothy Archer - dic. 30, 2008 | categorías Vida, Vida nueva
A la gente le gustan las cosas nuevas. Si no me creen, miren la publicidad que hay por ahí. Producto nuevo. Fórmula nueva. Formato nuevo, tamaño nuevo, aroma nueva, nuevo sabor. Mejorado. Totalmente nuevo.
Nos gusta la aroma de un auto cero kilómetro. Ni sabemos de qué se trata esa aroma, pero nos gusta. Algunos científicos dicen que esa aroma proviene de productos químicos que nos hacen mal. Pero nos gusta tanto que ahora se vende un aerosol que tiene esa aroma. La gente echa el producto en su automóvil, y tiene olor a nuevo.
En la misma manera, nos gustan los años nuevos también. Traen la promesa de un nuevo comienzo. Borrón y cuenta nueva. O por lo menos así parece. Pero en algún momento nos damos cuenta que cambiar la hoja en el almanaque no cambia nada. Los mismos problemas que teníamos a las 11:59 del 31 están con nosotros a las zero horas del día primero de enero. Es un año nuevo, pero somos los mismos, viviendo vidas viejas.
Yo quiero un nuevo comienzo. No quiero un aerosol de “Esencia de Vida Nueva”; quiero un nuevo comienzo. Y sé dónde conseguirlo. El apóstol Pablo escribió: “Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo.” (2 Corintios 5:17). En otra carta, les dijo a los cristianos en Roma: “Pues por el bautismo fuimos sepultados con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva, así como Cristo fue resucitado por el glorioso poder del Padre.” (Romanos 6:4). Dios no echa aerosol a una vida vieja. Nos hace nacer de nuevo, para vivir una vida nueva. Lo viejo pasó; lo nuevo ha llegado.
Los que ya estamos en Cristo también podemos recibir un nuevo comienzo. El apóstol Juan escribió: Those of us who are already in Christ can also get that new beginning. The apostle John wrote: “Pero si vivimos en la luz, así como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1:7). Jesucristo me purifica, perdona mi pecado y me permite comenzar de nuevo. Continuamente. Si me mantengo en comunión con él.
Esta es la época en que todos se desean un feliz año nuevo. Yo quiero desearle una feliz vida nueva, una nueva vida en Cristo.
Gracia y paz,
Timothy Archer


