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Archivos » October, 2008

¿Cuál es su miedo?

Publicado por - Oct. 28, 2008 | categorías Miedo, Paz

preocupada¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita el sueño? Hay muchas cosas para elegir. En Estados Unidos, hay gente angustiada por las elecciones que vienen. Están convencidos que todo se va a derrumbar si su candidato no sale victorioso. Para otros, el horror del día es la economía. Los bancos cierran, la bolsa cae, los gobiernos intervienen utilizando el dinero del pueblo… las noticias son peores cada día. Para otras personas, la destrucción causada por los desastres naturales todavía les afecta. Hemos tenido tormentas tropicales, huracanes, ciclones, terremotos, inundaciones, incendios y otros catástrofes. Para muchas personas, mañana no es el problema; no saben sobrevivir el día de hoy.

Muchos de nosotros tenemos nuestros terrores personales. Problemas de salud. La muerte de un ser querido. Problemas en nuestras relaciones. Adicciones. Problemas legales. Los problemas no tienen que salir en el diario para impactar nuestras vidas. Algunos son nuestra culpa, otros no. Pero todos nos afectan.

¿Cuál es su miedo más grande? ¿Qué le quita la paz? ¿De dónde vienen las nubes en su horizonte? Lo que sea, ¿no sería bueno deshacerse de él? No puedo resolver todos sus problemas, pero puedo decirle cómo recuperar la paz y quizás dormir mejor de noche. El apóstol Pablo escribió: “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7)

“Claro,” usted me dice, “Fácil para Pablo. No enfrentaba lo que yo estoy enfrentando.” Es cierto, pero Pablo no vivía una vida fácil cuando escribió esas palabras. Estaba en cadenas en una celda romana. No servía una sentencia; esperaba la pena de muerte.

Atienda sus palabras. El sabe enfrentar le muerte. Como dijo Pablo, Dios le puede dar una paz más grande de lo que podemos entender. Nos puede enseñar a recoger nuestros problemas, envolverlos y entregárselos a El.

Paz más grande de lo que el hombre puede entender… y está disponible para todo el mundo.

¡Son buenas noticias!

Gracia y paz,

Timothy


Conocer a Dios

Publicado por - Oct. 22, 2008 | categorías Vida eterna

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

Era la noche de la traición, en Getsemaní. Jesús oró la oración más larga que tenemos registrada (obviamente oró oraciones más largas, pero el contenido no se nos ha revelado). En esa oración, nuestro Señor nos dejó una definición de vida eterna.

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

Conocer a Dios.  Por medio de su Hijo. Esa es la esencia de la vida eterna.

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

Jesús nos dice que se trata de una relación. De hecho, si lees toda la Biblia, te das cuenta de que Dios se trata de una relación. El creó al hombre para estar en una relación con él. Eligió a la familia de Abraham para estar en una relación con él. Dio leyes a su pueblo para que puideran tener una relación con El. Les dijo una y otra vez que se enfocaran en la relación, no en cumplir leyes. Y finalmente, envió a su Hijo a morir, para que pudieramos reconciliarnos con El y tener esa relación, y que fuera una relación eterna.

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

El mandamiento más grande es amar a Dios. Todos los demás mandamientos son secundarios. Recuerda lo que Jesús dijo, “El que me ama, hace caso de mi palabra.” El amor viene primero. El amor trae obediencia, pero la obediencia no necesariamente trae amor.

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

Entonces ¿cómo anda tu vida eterna? Es decir, ¿cómo anda tu relación con Dios? ¿Te estás acercando a él, amándolo más, y buscándolo más en tu vida diaria? ¿Estás intentando conocerlo más y más?

Las relaciones no suceden así nomás. Requieren esfuerzo. Tienes que querer hacerlas funcionar. ¿Estás intentando mejorar tu relación con Dios? El mandamiento más grande es amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, y fuerza. ¿Estás haciendo un esfuerzo por amar a Dios más?

“Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.”

Deseo que nuestros domingos juntos sean más un tiempo de alabanza. Deseo que conozcamos a Dios mejor, que lo amemos más, y que andemos más cerca de su lado.

Unete a mí en este esfuerzo. Hagamos nuestra meta el acercarnos más a Dios. Trabajemos juntos para adorarle, buscar su rostro, y experimentar su presencia en nuestras vidas.

Bendiciones, gracia y paz,
Timothy


La esperanza ¿dónde está?

Publicado por - Oct. 13, 2008 | categorías esperanza

Es una época de incertidumbre. Hay mucha gente que ha sido afecta por las tormentas tropicales y huracanes. Otras personas ven que su situación económica cada día es peor. Hay guerras. Hay enfermedades. ¿A dónde podemos ir en este mundo para encontrar esperanza?

“Unos cuentan con sus carros de guerra y otros cuentan con sus caballos; pero nosotros contamos con el Señor nuestro Dios. A ellos se les doblan las rodillas, y caen, pero nosotros seguimos firmes y en pie.” (Salmos 20:7-8)

Gracia y paz,
Timothy


Enséñanos a Contar Nuestros Días

Publicado por - Oct. 08, 2008 | categorías Muerte, Vida

Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño, como la hierba que crece en la mañana. En la mañana florece y crece; a la tarde es cortada, y se seca. Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”(Salmo 90:4-6, 12)

No me gusta “contar mis días.” No me gusta pensar que todos los planes que haga para el futuro tienen que hacerse con la calificación de “Si Dios quiere.” Para ser honesto, no me gusta pensar que soy mortal. No es que le tenga miedo a la muerte; simplemente no me gusta la inseguridad.

La muerte de Genaro García me recordó esto una vez más. Genaro era un joven de 19 años, fuerte y sano. Vino unas veces a nuestra clase de jóvenes de los miércoles. Su vida terminó de repente el lunes pasado cuando un arma se disparó inesperadamente.

Muchas veces vivimos nuestra vida como si no fuera a tener fin, dejando tantas cosas sin hacer, esperando “un momento más conveniente” para ocuparnos de los asuntos que tendrán importancia eterna.

¿Cuántas veces vivimos nuestra vida en el futuro en vez del presente? Los niños esperan ser adolescentes, los adolescentes esperan terminar la escuela, los jóvenes esperan comenzar una familia, los de edad media esperan retirarse, y así sucesivamente. Si vivimos hoy sólo pensando en el mañana, ¡qué tragedia será cuando el mañana no llegue!

No vivas tu vida pensando en el mañana, vive tu vida pensando en la eternidad. Aún si mañana no llega, la eternidad sí llegará. Aún si el sol no se levanta mañana, el Hijo reinará por siempre. Lo que importa hoy es lo que hago para estar listo para la vida eterna. Si podemos centrar nuestra vida en Cristo y Su Reino, nuestro futuro tomará una nueva seguridad. Pablo lo expresó tan bien estando en prisión ante la posibilidad de ser ejecutado: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filip. 1:21). Para la mayoría de la gente en este mundo, la muerte es el fin de todo. Es fracaso. Es derrota. Para el hombre que centra su vida en cristo, la muerte es ganancia. Es victoria. Es el comienzo de la vida verdadera, la vida eterna.

Al ir terminando otro año, a menudo nos detenemos a pensar cómo hemos vivido ese último año. Tomamos decisiones en cuanto a cómo viviremos el nuevo año. ¿Podría sugerir que no lo hagamos una vez al año, sino cada día? Decidamos cada día hacer de Cristo nuestra vida, vivir cada día a Su servicio, enfocarnos en las cosas que la muerte no puede quitar.

Que aprendamos a contar nuestros días. Que nos demos cuenta de que esta vida en la tierra no es sino un corto peregrinar y que nuestra vida verdadera está del otro lado.

Gracia y paz,
Timothy


La tolerancia

Publicado por - Oct. 02, 2008 | categorías Pecado

Escuchamos mucho hoy en cuanto a la tolerancia. Parece que si te animas a pararte y decir que algo está mal, te arriesgas a ser llamado “intolerante” (y en la sociedad de hoy, es una de las peores cosas que te pueden llamar). Sin embargo, si lo piensas, para “tolerar” algo debes haber hecho un juicio negativo de eso. Puedo tolerar algo que no apruebo, pero si es algo que apruebo, no necesito tolerancia.

Lo que la gente hoy quiere que hagamos es dejar de usar nuestro razonamiento crítico. Quieren que dejemos de evaluar si lo que hacen otros es correcto, si no queremos ser llamados intolerantes del aborto, los homosexuales, o drogadictos. La sociedad no nos llama a ser tolerantes, nos llama a no pensar, y aceptar ciegamente toda clase de “alternativa.”

Nuestro Dios es un Dios tolerante, en el verdadero sentido de la tolerancia. El ama y acepta a la gente imperfecta. Pero este Dios tolerante también ha declarado que el tiempo se acerca cuando la gente será juzgada por sus acciones. El no tolerará la existencia del pecado en Su presencia; aquellos cuyos pecados no han sido lavados en la sangre de Jesús serán hechados de Su presencia a la condenación eterna.

Debemos amar a todos los hombres, pero no todo el pecado. Esa es la tolerancia que debemos enseñar. Amemos y aceptemos a los pecadores, pero no dudemos en rechazar al pecado.



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